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Un rito ancestral aviva la memoria de Tumbaco

Uno de los cuatro elementos fundamentales del mundo es el fuego. Dentro del universo mítico fue un pilar indispensable y poderoso. En la cultura de la humanidad ha sido introducido a la simbología religiosa como instrumento de la divinidad y purificación.

En la ceremonia, de origen andino, K’oa y Challa (Memorias de Fuego) es el principal elemento para fortalecer el vinculo sagrado con los elementos cósmicos. Asimismo, como lo pregonan, conocerse a uno mismo. De esta manera la Asociación Madre Sabia en Tumbaco ha practicado durante los 30 primeros viernes de cada mes, de estos últimos tres años y medio.

La palabra Ko’a proviene del quichua que significa juntarnos y la palabra coras hierba. La ceremonia es eso, «un encuentro para juntarse, autoconvocarse y reconocerse en comunión en círculo», afirma Avelina Rogel, coordinadora de la Asociación, tumbaqueña y psicoterapeuta holística. Ella ha tenido la oportunidad de compartir y vincularse desde muy joven con los saberes milenarios relacionados a la medicina ancestral.

El principal objetivo es honrar los saberes milenarios, los conocimientos, las artes, oficios y memoria de pueblos y nacionalidades de los que descendemos. Así lo asegura Rogel. De esta forma, la Asociación, quiere transmitir el legado ancestral, desde su sabiduría, espacios y lugares, porque consideran que siguen sosteniendo a la sociedad actual.

La ceremonia de la K’oa y Challa tiene elementos y etapas para realizarlo. En esta ocasión por la coyuntura regional se la celebró el viernes 7 de mayo del 2021 a las afueras de la Embajada de Colombia.

Primera etapa : Hierbas para purificación

Hierbas del ritual sobre fuego Foto: Salomé Mediavilla

Para iniciar la ceremonia se juntan hierbas de diferentes pisos ecológicos, de la Amazonía, del altiplano, de los páramos, valles y la Costa. Se les da vibraciones y se las potencia poniendo miel de abeja o tierra de hormiga porque tienen una misión sagrada y recuerdan el trabajo en comunidad y de servicio.

Al juntar todas las plantas se colocan símbolos llamados misterios con otras simbologías como tierra, instrumentos ancestrales, lana de oveja o de llama. Los símbolos son elaborados con representaciones de nuestra vida cotidiana y espiritualidad que son sacados en el ritual al azar. Cada participante debe poner sus intenciones y pedidos.

Segunda etapa : Misterios que guían los sucesos

Al poner los misterios, de la fecha de ese día, en la mesa se convierten en guías que van contando lo que piden de los participantes. Esto se debe a que se invoca a las deidades y espíritus tutelares, llamados Apus (espíritus de las montañas), Apachetas (espacios sagrados)y Achachilas (energías que van conectando todas estas espiritualidades); así como a las montañas, ríos, árboles sagrados. 

Mientras transcurre el rito aparecen códigos que van indicando los fenómenos que ocurrirán en el mes. Por ejemplo, si la comunidad tiene que fortalecerse sale una araña, si debe haber ahorro aparece un banco o si hay fertilidad aparece el sapo.

Cada misterio tiene un mensaje por ser simbologías que están trabajando en los tres planos conscienciales. El Uhu Pacha (Vientre sagrado) es lo que está bajo la tierra y es lo interno en nuestro ser, el Kai Pacha que se encuentra hacia afuera, el aquí y ahora y el Hannan Pacha que es el pensamiento, la idea y la conexión con lo de arriba. Estas guías tutelares sirven como un apoyo de lo que se debe hacer cada mes. 

Tercera etapa: Proceso del fuego

Encendida de fuego Foto: Salomé Mediavilla

El fuego se enciende para formar una gran fogata y se lo deja para que quede la brasa. Una vez que queda a la brasa, de la cual se saca un tiesto de barro grande al rojo vivo, se coloca la ofrenda en una mesa; que viene en un papelito cuadrado y se coloca una esquina mirando hacia al sol, otra donde descansa el sol y la otra al norte y al sur.

En ese momento se va recordando que las personas somos fuego, somos tierra, somos agua y aire. Honramos los elementos, los cuatro espacios y tiempos (los pachas) y nos honramos a nosotros mismos.

Al final cuando sale el humo se sabe que es lo que nos está pidiendo. Si pide cautela, si pide austeridad, si hay que trabajar en equipo. Con esa señales nos guiamos; como todo el tiempo nos estamos guiamos por las palabras.

Avelina Rogel esparce el humo blanco que sale de la fogata Foto: Salomé Mediavilla

Los mensajes del fuego de las plantas, del aire son mágicos, si a una persona le sigue el humo por todas partes significa que le está armonizando y limpiando. Mucha gente está bien cargada cuando llega y se va se aliviana.

Avelina Rogel

Asociación Madre Sabia

Origen de la ceremonia

Instrumentos de viento que se ponen para acompañar la ceremonia Foto: Salomé Mediavilla

La K’oa y Challa vienen de las comunidades de los pueblos Q’eros ,Aimaras, Tihuanacos y Quechuas originarios de Perú y Bolivia. De ahí se ha guardado como un legado de miles de años que nuevamente se están transmitiendo.

Las comunidades de los otavalos, cayambis, cañaris y saraguros en la Sierra de Ecuador también lo celebran con su propia forma y particularidades.

Otras actividades de Madre Sabia para transmitir la memoria ancestral

La espiritualidad es innata en cada Ser. Sabernos, sentirnos y reconocernos como AYAKUNA (Espíritus) nos permite…

Publicado por Madre Sabia en Martes, 23 de marzo de 2021

Madre Sabia acoge varias propuestas o actividades. Primero invita a varias personas, ofrece su espacio y si los invitados responden que puede aportar se la realiza. De esta forma, gestionan diferentes talleres de aprendizaje que sean accesibles, asequibles y enriquecedores para la toda la sociedad civil con dinero de autogestión.

«Son talleres compartidos donde vienen hermanos y hermanas de donde quieran venir. No está ligada a la nacionalidad, a un pueblo o ancestralidad sino al sentir y la necesidad de compartir».

Asociación Madre Sabia

Un taller de elaboración de chicha ancestral justamente nació por la cercanía de la celebración del año nuevo de las nacionalidades andinas, Mushuk Nina (Pauca Raymi). Igualmente un encuentro de parteras, uno de sanación uterina y sobre la primera menstruación llamado “Mi primera Luna”.

También organizan y participan en todo tipo de actividad y propósito que contribuya al bienestar social, como la colecta de víveres para grupos vulnerables en el tiempo de confinamiento en 2020. En Madre Sabia la agenda nunca termina.

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Escrito por Salomé Mediavilla

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