El Hombre Araña teje redes multiétnicas

1,412 vistas totales, 1 en el día de hoy

Pedro no es Peter, aunque El Buitre insista en llamarlo “Pedro” (con acento inglés). Sí, aunque la traducción literal de Peter es Pedro, pero nunca antes en las películas de Spider-Man un villano se tomaba esas libertades idiomáticas para molestar al joven Peter Parker.

La intención -escondida en las telarañas de la película Spider-Man: De Regreso a Casa– muestra un nuevo propósito. ¿Cuál es? Mostrar una película diversa, al menos en su reparto; un reflejo de una ciudad como Nueva York llena de etnias; algo que parece no estar de moda en la política republicana de Donald Trump.

Peter (Tom Holland) es del Reino Unido, no hay mucha sorpresa ahí. La teoría de UnosTres empieza con el resto del reparto juvenil. El amor platónico de Pedro es Liz (Laura Harrier), una actriz afrodescendiente (como lo marca el ser políticamente correcto). El mejor amigo del héroe es Ned (Jacob Batalon) nacido en Honolulu, Hawaii de padres filipinos. 

La estrella juvenil Zendaya, que en esta primera parte de Spider-Man tiene un rol secundario, es hija de padre afrodescendiente y madre caucásica y si se confirman algunos rumores el personaje de Zendaya (Michelle) cobrará mayor importancia en las próximas aventuras arácnidas.El listado multicultural se extiende. Toni Revolori, quien interpreta a Flash; el arrogante compañero de clases de Peter y compañía, es de ascendencia guatemalteca. Entonces, el círculo cercano juvenil del Hombre Araña es multicultural. Y no, los conflictos entre los personajes no son por su color de piel ni siquiera por el estatus social de los personajes (bueno salvo por Flash, pero su personaje es así). El director de la escuela a la que asisten los muchachos es japonés (director Morita), la maestra Warren es latina…

El elenco estelar adulto responde a los intereses propios del Universo Marvel y por eso están Robert Downey Jr, Gwyneth Paltrow, Marisa Tomei, Michael Keaton, Jon Favreau. Pero ellos no se llevan toda la atención, bueno -un poco-  Tony Stark y su empleado Happy. “Pedro”, Ned, Liz, Michelle, Flash marcan el ritmo de la fiesta llamada Regreso a casa.

Spider-Man lleva ese mensaje multiétnico escondido en la trama del superhéroe. La nueva película del enmascarado de Nueva York trata de la búsqueda de la identidad de un muchacho de 15 años; pero ¿quién a esas edad no está tras del rastro de respuestas?. Lo genial de la cinta de Sony en asociación con Marvel es que la construcción de la identidad de Peter Parker ocurre en una sociedad sin discriminación alguna, de un Estados Unidos tolerante; preocupado por otras cosas y no por el color de piel de sus habitantes. 

La lección que deja Spider-Man: De Regreso a Casa está escondida tras los saltos del Hombre Araña, la tecnología de Iron Man, el día a día en la secundaria, la cultura pop (hasta hay menciones a Star Wars), pero la sutileza hace de esa moraleja una de las cosas más valiosas de una muy buena película de superhéroes.

 

via GIPHY

Notas relacionadas