La naturaleza cumplió un propósito del barrio

Los nuevos árboles tienen placas para identificarlos

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La fiesta fue completa. Decenas de residentes llegaron a la ceremonia de entrega de los 94 árboles adoptados por la comunidad. La naturaleza logró unir a los vecinos; hizo que se conocieran y nacieran nuevas amistades.

El sábado 1 de septiembre del 2018 empezó un proceso que deberá mantenerse por al menos 3 años. Las madrinas y padrinos se comprometieron oficialmente a cuidar a sus ahijados.

Será un aprendizaje para todos. La primera lección es que los árboles deben regarse una vez a la semana y que bajo ninguna razón el padrino o madrina debe podar.

Los conocimientos fueron entregados por los expertos: Pedro Kingman, Jorge Polo y Carlos Ruales. Ellos asesoraron al barrio, desde su experiencia, sobre el proceso de sembrar el nuevo arbolado del barrio.

La naturaleza está feliz

El cholán P-43CH ya florece.

Se puede saber si los árboles están creciendo bien. “Si ven que el árbol tiene pequeños brotes, es porque está feliz”, explicó Kingman a los padrinos mientras mostraba un cholán en el parterre. De ahí en adelante, más de uno estaba orgulloso al ver que sus árboles estaban alegres.

Otro aprendizaje. Los arrayanes en el pasado sirvieron como pasta de dientes. Carlos Ruales tomó unas hojas de los nuevos arrayanes y se metió a la boca. ¡Prueben!, incitó a los padrinos. “Nuestros antepasados usaban como dentífrico”.

Los arrayanes son originarios de Quito y por eso Carlos recordó que la especie es nativa de la ciudad. Esa es la razón de la importancia que esta especie crezca en la González Suárez.

A Jorge Polo preguntaron si era conveniente poner insecticida. Él replicó que no. “Los árboles hacen simbiosis con los insectos y esos animales puede ser alimento de aves”, explicó. Y la idea es que el barrio también sea un atractivo para pájaros.

Hubo aplausos para los tres expertos en árboles y en plantas. Las decenas de personas que llegaron al edificio Atrium estaban contentas. En ese lugar hubo una ceremonia y hasta un juramento colectivo, que sacó lágrimas a más de uno.

También se entregaron unas placas para identificar los ejemplares. Son códigos de ubicación y especie. Muchos padrinos incluso escribieron sus nombres, como un acto de orgullo por ser responsables del crecimiento de la naturaleza en el barrio.

Fue una fiesta. Hubo comida, limonada, pizza, abrazos, risas, fotos, discursos. Maria Pérez, quien lideró la iniciativa, es la autora de la frase de agradecimiento a la naturaleza:

“Los árboles permitieron que nos conozcamos como vecinos”.

Las cosas a tomar en cuenta

  • En el parterre se sembraron 94 nuevos árboles
  • En un 154% aumentó el arbolado en el parterre
  • En el parterre están 155 árboles
  • 61 acacias se mantienen en el parterre
  • La Gerencia de Áreas Verdes y Espacios Públicos trabajó en el proyecto.
  • Jorge Lema lideró al equipo de jardineros que sembró los árboles.
  • 9 locales comerciales han apoyado a Somos Barrio en las actividades.

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2 thoughts on “La naturaleza cumplió un propósito del barrio”

  1. Excelente nota mi querido Marcos!!!
    Este es un medio de difusión auténtico y comprometido con las obras y acciones de los habitantes del sector de la Avenida González Suárez que será la Avenida más bonita de Quito!!!!
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